jueves, 29 de mayo de 2008

No estaba muerto estaba de parranda!


Ya no contaba con él. Pensé que en el mejor de los casos, alguien lo habría encontrado y que en el peor de los casos habría sido víctima del peor de los destierros.
Pero, ocurrió algo completamente inesperado: -!!!POM, POM!!!. Que era ese ruido que golpeaba la luna trasera de mi coche?
Sí. Era él, estaba justo ahí, mi paraguas había vuelto para volver a acompañarme.
Me sentí muy bien, y aunque ahora ya no llueve se que cuando lo haga ya no seré uno más, seré uno con un un buen paraguas, aunque por si acaso conservo cerca el del chino. Nunca se sabe...

domingo, 18 de mayo de 2008

Dónde estará mi paraguas!


Por aquí casi nunca llueve, pero cuando llueve, llueve de verdad, y cuando esto ocurre nadie tiene el paraguas a mano, y el que tiene uno es de aquellos de publicidad, o de los que les faltan las varillas, o de los que se dan la vuelta con la mínima ráfaga de aire.

Pues pensando en esto y nada más, ya hace un año pensé: "me voy a comprar un buen paraguas, uno elegante, pequeño para que no moleste, que abra bien, que nunca falle..."

Y así lo hice, compré un paraguas bueno y práctico, un paraguas que he portado conmigo al trabajo, en todos mis viajes, junto a mi en el coche... siempre deseando que llegara el momento de estrenarlo. "Qué bien quedará mi paraguas si llueve un día que vaya de compras, o cuando quede con alguien del trabajo y empiece a chispear, o si voy a algún sitio y simplemente me sorprende la lluvia"- esos eran mis deseos.

Pero por aquí hace mucho tiempo que las nubes no descargan más de tres gotas seguidas.... o al menos eso es lo que ocurría hasta la semana pasada.

Por fin llegó el día. Mi paraguas iba a salir de su bonita funda protectora para dejarse rozar por el agua del cielo... pero horror! Dónde estaba mi amigo cuando más lo necesita? En el coche? No. En la oficina? No. En mi casa? No. En la maleta? Nooooooooooooooooooo. Simplemente no estaba.

He perdido mi bonito paraguas. Ya no podré distinguirme bajo la lluvia. Y para mi desilusión, por ahí ando toda la semana acompañado de mi pobre y viejo paraguas de la tienda del chino. El otro, el que casi siempre se abre al revés, el que te pilla el dedo al cerrarse y que cuando llueve demasiado cala... Ahora simplemente soy uno más.

sábado, 10 de mayo de 2008

Málaga es más



Ha sido una semana intensa. Cuatro días de Congreso en Málaga (congreso muy interesante) sin descansar un minuto, y no por el ocio, porque (y soy sincero) he vivido más en el Palacio de Congresos que en la ciudad, que sólo pude probar la última tarde noche... eso sí, de manera intensa.

El Hotel muy bien ubicado en la calle Larios.

El Centro Histórico precioso. Suelos de mármol, mobiliario urbano bien puesto y de cuidada estética y con una limpieza extraordinaria.

Para ver: La Alcalzaba, Teatro Romano y Museo Picasso, un entorno encantador, que siempre huele a flores... una maravilla.

Y la comida mmmmmm. Recomiendo el bar de tapas La Campana, en la calle Granada... espectacular: pescadito, navajitas, chopitos... todo delicioso, pero sobre todo la tortilla de camarones. Para postre vino dulce, ideal para marchar con un buen sabor de boca a dormir.

Y es que MÁLAGA, a pesar de lo que pensamos es más, tiene historia, entorno, paisaje... y se come mmmm.