Ya esta casi aquí el buen tiempo, el solecico y los fines de semana más ricos. Rutina de ocio llena de colores, sabores y relax.
Este sábado estuvo muy bien. No madrugamos demasiado, pero lo suficiente para poder ir a Alicante, disfrutar un poco del mercadillo, con su olor a frutas y ver un ratillo a los abuelos.
A la hora de la comida nos acompañó Sagara. Fast Food moderado, pero gula en el postre que, yo, no pude evitar al comprarme dos conos de crema del McDolads: uno para mi y otro para compartir (y para contrarrestar mi mala conciencia). Evidentemente el heladito fue lo que no me faltaba y lo que me estropeó un poco el estómago (pero sólo un poco).
Después de la comida compritas. A Sagara y a mi nos registraron las bolsas en una tienda que nos pitó el arco de seguridad (pero esta anécdota la dejo para que la cuente Sagara -culpable de todo- je, je). En fin. Volvimos a casa pronto y a descansar para el domingo.
Domingo soleado, con tiempo perfecto para limpiar el coche (cada cuánto se supone que hay que limpiarlo?) y dar un paseito, esta vez por Elche, incluyendo visita a un estadio de fútbol con entrada gratuita en el que vendían unos bocatas de calamares que hay que probar.
De vuelta a casa Reme hizo una comida genial (pulpito a la gallega y otros...) Tenéis que probarlol en serio. Y por la tarde siestecita. Muy bien, muy bien.
Este sábado estuvo muy bien. No madrugamos demasiado, pero lo suficiente para poder ir a Alicante, disfrutar un poco del mercadillo, con su olor a frutas y ver un ratillo a los abuelos.
A la hora de la comida nos acompañó Sagara. Fast Food moderado, pero gula en el postre que, yo, no pude evitar al comprarme dos conos de crema del McDolads: uno para mi y otro para compartir (y para contrarrestar mi mala conciencia). Evidentemente el heladito fue lo que no me faltaba y lo que me estropeó un poco el estómago (pero sólo un poco).
Después de la comida compritas. A Sagara y a mi nos registraron las bolsas en una tienda que nos pitó el arco de seguridad (pero esta anécdota la dejo para que la cuente Sagara -culpable de todo- je, je). En fin. Volvimos a casa pronto y a descansar para el domingo.
Domingo soleado, con tiempo perfecto para limpiar el coche (cada cuánto se supone que hay que limpiarlo?) y dar un paseito, esta vez por Elche, incluyendo visita a un estadio de fútbol con entrada gratuita en el que vendían unos bocatas de calamares que hay que probar.
De vuelta a casa Reme hizo una comida genial (pulpito a la gallega y otros...) Tenéis que probarlol en serio. Y por la tarde siestecita. Muy bien, muy bien.



