Pues sí. Las tarimas de los escenarios son peligrosas. Y lo sé porque lo he sufrido en mis propias carnes, o mejor dicho, en mi propia pierna.Hace ya casi dos semanas, celebramos la primera sesión de un curso que organizamos en el trabajo. Todo bien: coordinación, hora, temario, catering... Pero, la sala en la que dábamos la clase, tiene una tarima para que el público pueda ver al ponente más alto y seguir mejor la materia. Esta tarima debe estar elevada del suelo unos 50 centímetros.
Pues nada, sin más, se me ocurre ir a darle al profesor una documentación... y para qué subir por la escalera de la tarima, pensé. Un poquito de velocidad, tracción, un pequeño impulso y.... PATAPÓM al suelo.
Gran y sonoro porrazo que hizo el silencio absoluto de la clase. Rápidamente me alzo tras buena caída (de verdad reaccioné bien). Compruebo que toda la ropa está en su sitio y le digo al público "No os preocupéis estoy bien". A lo que el respetable me obsequia con una cerrada ovación.
No le di importancia al "piñote", pero a los dos días: tobillo hinchado, pie negro y pierna como una bota: dolor.
Fui al médico, y tras las pruebas y radiografías pertinentes, no hay rotura, pero ya llevo dos semanas fastidiadillo la verdad. Los anti-inflamatorios, pomaditas y medias compresivas no hacen mucho. Parece que todo tiende a bajar, pero en la pierna se me ha quedado un bultico algo molesto.
Ahora estoy llendo al fisioterapeuta a que me deshaga la contusión... y espero que se deshaga pronto.
En fin la moraleja de todo esto: Cuidado con las tarimas de los escenarios, qué las carga el diablo!.


