Cual mesías del estío, y a quién pueda interesar, quiero compartir mis siguientes CONSEJOS DE VACACIONES:
CONSEJO 1.
"No te ansies. Puedes comer paella cualquier día del año. Aunque no sea agosto".
CONSEJO 2.
"El tinto de verano no entra solo. Hay que empujar el vaso".
CONSEJO 3.
"El vello de las axilas no es bello cuando se convierte en melenas al viento".
CONSEJO 5.
"En la playa no se vocea, se bucea. No molestes al prójimo".
CONSEJO 6.
"Convierte tu camisa hawaiana en otra cosa. No seas así".
CONSEJO 7.
"Las chapuzas en casa. No hagas cosas raras con la sombrilla de la playa".
CONSEJO 8.
"Si te tiras a la piscina en bomba, por lo menos hazlo con elegancia".
CONSEJO 9.
"Es tu oportunidad para limpiar el coche o algo así. No la aproveches".
CONSEJO 10.
"Toma horchata con fartons después de la siesta, verás que risa".
martes, 22 de julio de 2008
martes, 15 de julio de 2008
Ese personaje
No me gusta Operación Triunfo, pero Risto me divierte mucho. Lo sé, forma parte del espectáculo, probablemente este hombre no sea así en su vida diaria, pero si lo fuera, sería todo un personaje. Sólo imaginad que pasaría si fuera vuestro compañero de trabajo... uffff.
Os recomiendo su web http://www.ristomejide.com
domingo, 29 de junio de 2008
Otro finde en la Capital del Reino
Pues sí. Hacía tiempo que lo teníamos programado. Nuestra amiga Cristina de Valencia cumplía años, y tuvo a bien invitarnos a su Fiesta de Aniversario. Lo pasamos genial. Buen ambiente, risas y ya se sabe lo que pasa en los cumpleaños... demasiado de todo, o lo que es lo mismo: empacho total. Pero, valió la pena.
Además y aprovechando el cumple, aprovechamos para darnos una vuelva por Valencia. Nos alojamos en el Hotel en el que estuvimos la última vez. Muy cerquita de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. De ahí de compritas, paseito, comida fast-food "tope grasosa" y descansito. Por la tarde nuestra anfitriona nos llamó y nos propuso ir a Alborya a merendar.
Por quien no lo sepa Alboraya es la cuna de la horcha y lo que es mejor de los FARTONS!. Impresionante. Ni la horchata, ni los fartones tienen nada que ver con los que vende una famosa cadena de supermercados también valenciana. Qué cosa más deliciosa...
La horchata hecha en la propia horchatería, prensada y enfriada directamente de la cuba. Y los fartones mmmm indescriptibles.
Para rematar, dominguito bien aprovechado. Despertar, desayunar, paseito y nuevamente a zampar. En esta ocasión un arrocito a banda rico rico. Viaje de vuelta tranquilo a casa y ahora... solo queda que gane España, que parece ser juega hoy la final de un torneo de balompie.
martes, 24 de junio de 2008
Primer día de...
Bueno realmente segundo día, porque el primero lo disfruté hace ya algunas semanas durante la despedida de soltero de mi amiguete David, en un espectacular paseo en cayak bordeando la Isla de Tarbarca.
Pues sí, casi sin pensarlo esta tarde nos hemos plantado en la playa. Al principio pereza, por aquello de sacar las cosas: toalla, mochila, chanclas, flotador... pero la verdad es que superado el esfuerzo logístico vale la pena.
Cómo me mola la playa!
Por cierto, le recuerdo a P.Sagara que tenemos pendientes unos partidos de paletas, y un gran paseo-reto playero.
Pues sí, casi sin pensarlo esta tarde nos hemos plantado en la playa. Al principio pereza, por aquello de sacar las cosas: toalla, mochila, chanclas, flotador... pero la verdad es que superado el esfuerzo logístico vale la pena.
Cómo me mola la playa!
Por cierto, le recuerdo a P.Sagara que tenemos pendientes unos partidos de paletas, y un gran paseo-reto playero.
viernes, 13 de junio de 2008
Posits, Portaminas y Crisis



Dicen que hay crisis, desaceleración económica, relentización del crecimiento y no se qué más. Pero el caso es que a principio de semana me quedé sin minas en mi portaminas favorito, lo que me fastidió... y NO, porque era una oportunidad magnífica para ir a la papelería.
Me encantan las papelerías tan ordenadas, con tantísimas referencias, con ese olor tan característico a papel y goma de borrar.
En fin, que llegué y pedí: - "unas minas para portaminas del 0,6 mm"... y al girar mi cabeza, Oh!, ¡Qué bien! posits de todos los colores y tamaños. No pude resistirme: -"por favor me da también unos posits de esos pequeñitos". "Fantástico" -pensé- "con estos posits me organizaré mucho mejor". Pregunté el precio y.... CHAAAAAN!!!: -"Son 3,50".
Por favor! Qué barbaridad! ¿3,50 euros? ¿Será la crisis?. Yo creo que no.
Ahora todo es culpa de la crisis, y en mi opinión, lo que verdaderamente ocurre es que los precios simplemente han subido.
¿Por qué? Pues porque todos, TODOS, queremos más, mas y más, y vivir mejor, mejor y mejor. ¿La razón? Seguramente para huir de nuestras crisis, de nuestras propias crisis, de las crisis personales, de las que siempre están y siempre dejamos a medias... sin resolver.
Dicen que ahora hay crisis, pero crisis hay muchas, probablemente tantas como personas hay en el mundo.
En fin, que volví a mi trabajo con mis minas, con mis posits y con mis crisis.
MORALEJA: "Comprad posits en los chinos... venden mogollón de paquetes a 60 céntimos".
jueves, 29 de mayo de 2008
No estaba muerto estaba de parranda!
Ya no contaba con él. Pensé que en el mejor de los casos, alguien lo habría encontrado y que en el peor de los casos habría sido víctima del peor de los destierros.
Pero, ocurrió algo completamente inesperado: -!!!POM, POM!!!. Que era ese ruido que golpeaba la luna trasera de mi coche?
Sí. Era él, estaba justo ahí, mi paraguas había vuelto para volver a acompañarme.
Me sentí muy bien, y aunque ahora ya no llueve se que cuando lo haga ya no seré uno más, seré uno con un un buen paraguas, aunque por si acaso conservo cerca el del chino. Nunca se sabe...
Pero, ocurrió algo completamente inesperado: -!!!POM, POM!!!. Que era ese ruido que golpeaba la luna trasera de mi coche?
Sí. Era él, estaba justo ahí, mi paraguas había vuelto para volver a acompañarme.
Me sentí muy bien, y aunque ahora ya no llueve se que cuando lo haga ya no seré uno más, seré uno con un un buen paraguas, aunque por si acaso conservo cerca el del chino. Nunca se sabe...
domingo, 18 de mayo de 2008
Dónde estará mi paraguas!
Por aquí casi nunca llueve, pero cuando llueve, llueve de verdad, y cuando esto ocurre nadie tiene el paraguas a mano, y el que tiene uno es de aquellos de publicidad, o de los que les faltan las varillas, o de los que se dan la vuelta con la mínima ráfaga de aire.
Pues pensando en esto y nada más, ya hace un año pensé: "me voy a comprar un buen paraguas, uno elegante, pequeño para que no moleste, que abra bien, que nunca falle..."
Y así lo hice, compré un paraguas bueno y práctico, un paraguas que he portado conmigo al trabajo, en todos mis viajes, junto a mi en el coche... siempre deseando que llegara el momento de estrenarlo. "Qué bien quedará mi paraguas si llueve un día que vaya de compras, o cuando quede con alguien del trabajo y empiece a chispear, o si voy a algún sitio y simplemente me sorprende la lluvia"- esos eran mis deseos.
Pero por aquí hace mucho tiempo que las nubes no descargan más de tres gotas seguidas.... o al menos eso es lo que ocurría hasta la semana pasada.
Por fin llegó el día. Mi paraguas iba a salir de su bonita funda protectora para dejarse rozar por el agua del cielo... pero horror! Dónde estaba mi amigo cuando más lo necesita? En el coche? No. En la oficina? No. En mi casa? No. En la maleta? Nooooooooooooooooooo. Simplemente no estaba.
He perdido mi bonito paraguas. Ya no podré distinguirme bajo la lluvia. Y para mi desilusión, por ahí ando toda la semana acompañado de mi pobre y viejo paraguas de la tienda del chino. El otro, el que casi siempre se abre al revés, el que te pilla el dedo al cerrarse y que cuando llueve demasiado cala... Ahora simplemente soy uno más.
Pues pensando en esto y nada más, ya hace un año pensé: "me voy a comprar un buen paraguas, uno elegante, pequeño para que no moleste, que abra bien, que nunca falle..."
Y así lo hice, compré un paraguas bueno y práctico, un paraguas que he portado conmigo al trabajo, en todos mis viajes, junto a mi en el coche... siempre deseando que llegara el momento de estrenarlo. "Qué bien quedará mi paraguas si llueve un día que vaya de compras, o cuando quede con alguien del trabajo y empiece a chispear, o si voy a algún sitio y simplemente me sorprende la lluvia"- esos eran mis deseos.
Pero por aquí hace mucho tiempo que las nubes no descargan más de tres gotas seguidas.... o al menos eso es lo que ocurría hasta la semana pasada.
Por fin llegó el día. Mi paraguas iba a salir de su bonita funda protectora para dejarse rozar por el agua del cielo... pero horror! Dónde estaba mi amigo cuando más lo necesita? En el coche? No. En la oficina? No. En mi casa? No. En la maleta? Nooooooooooooooooooo. Simplemente no estaba.
He perdido mi bonito paraguas. Ya no podré distinguirme bajo la lluvia. Y para mi desilusión, por ahí ando toda la semana acompañado de mi pobre y viejo paraguas de la tienda del chino. El otro, el que casi siempre se abre al revés, el que te pilla el dedo al cerrarse y que cuando llueve demasiado cala... Ahora simplemente soy uno más.
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