Salía de casa por la mañana, como cualquier día normal de trabajo, pero al abrir la puerta del garaje algo me pareció distinto. Sentí un escalofrío, un escalofrío familiar. Lo dejé pasar. Pensé que simplemente serían cosas mías. A la hora del almuerzo, volvió a pasar, cuando salí de la oficina a comer algo, nuevamente estaba allí, no sabía lo que era, pero sentía como si alguien o algo me siguiera de muy cerca, como si estuviera encima de mi. Nuevamente lo ignoré, porque ¿quién me va a perseguir a mi?.
Llegué a casa por la tarde y al entrar y dejar las llaves, el sonido del llavero al caer también me pareció distinto. Un sonido hueco, sordo... y otra vez la misma sensación. Carraspee y seguí con mis cosas.
Las 6 de la tarde. Hora de ir a hacer la compra. Me cambié de ropa. Me gusta ir cómodo a comprar. Fui al supermercado a por mi abastecimiento semanal. Al entrar a la tienda percibí algo distinto otra vez. Ah! Han cambiado los productos de sitio. Cosas del marketing supuse. Pero no solo habían cambiado los artículos de lugar... los carteles, los uniformes de los empleados, el olor, la gente, los colores... todo eso era distinto. Compré.
Al volver a casa guardé la compra y bebí un buen trago de agua fresca, demasiado fresca. Otra vez la sensación. Salí a la terraza. Anochecía. ¿Ya? Sí ya. Entré. Algo llegaba de forma inminente. Encendí la televisión. El hombre del tiempo anunciaba lluvias, viento...
Caí. Ya estaba claro. Me estaba esperando e irremediablemente iba a más; era mi Otoño. Otoño traicionero. Otoño rencoroso de una estación mejor. Otoño gélido. Ahora sólo tengo que guardar mi ropa de verano y ya está. Cada año lo mismo.
ARTISTA, QUE ERES UN ARTISTA!!
ResponderEliminarmola mogollón...a ver si vamos a tener un Stephen King (o un Carlos Ruiz Zafón) en Springfield, perdón, en Elda.
Oh yeah! Esto es justo lo q necesian nuestros blogs. Frescura creativa. A ver si nos animamos a hacer más relatillos y cosas interesantes. El tuyo genial, se nota ahí que el resquemor por el otoño es más profundo que el "quejarse de to". Pero la verdad es que ahora ya ha salido el sol y ni otoño ni na... Quiso venir todo de golpe... por el ansia.. y pasó lo que pasó.
ResponderEliminarJo. Que vergoña! Pero, la verdad es que me apetecía y lo hice... jeje. Quién se atreve. Os publico lo que mandéis. Ah! Os lo recomiendo.
ResponderEliminarAyyyy... si es que en el fondo es un artista...
ResponderEliminarA ver si la sensacion va a ser que ese dia no te pusistes desodorante... tio guarro
ResponderEliminarHola,
ResponderEliminarperdón por ser intruso, pero estoy contento. Creo que he creado un blog (por fin) con una pariencia "aceptable". Podéis vistarlo en http://a-night-at-the-opera.blogspot.com/, o bien pulsando el enlace existente en este mismo blog "Para que veas". Espero que me visitéis de vez en cuando. Si es así, prometo esforzarme y publicar cosillas interesantes, no solo fotos de tías en pelotas, ni de coches, etc, etc.
Besos